Juventud de noche. 

Fue una sola noche, un solo momento. Yo te necesitaba y tú me necesitabas. 

Ni siquiera supe tu nombre, no hubo necesidad de decirlo. 

Entre risas las horas pasaban, pero el tiempo no nos importaba. 

En tan sólo 1 hora ya sabía todo de ti. En tan sólo 1 hora tú sabías todo de mi. 

No necesitamos intermediarios, tomamos las riendas juntos.

No hubieron momentos incomodos, teníamos lista una pregunta para cuando la otra se diera respuesta. 

Nuestros cuerpos ni siquiera se tocaron, todo sucedió en la distancia, bajo una nube de respeto. 

Aprecio que no hayas tomado mi mano, porque no sé si hubiera sido capaz de sostener la tuya. 

Era extraño porque, sabías lo que estaba pensando justo antes de decirlo. Tal como si pudieras leer mi mente. 

Y mientras que todos nos observaban viendo cómo pasaba la noche, a nosotros no nos importaba. 

Estábamos tan enfocados en conocernos, en saber todo el uno del otro. 

Como si no hubiera un mañana, como si después no nos volveríamos a ver, como si sólo tuviéramos esa noche, así sucedió. 

La madrugada llegó y con ella tu partida. No es que no hubiera más que decir, pero la luna se estaba cansando, el sol estaba impaciente por salir. 

Ya no había nada más que pudiéramos hacer. 

Retrasamos tanto ese momento, que llegamos a creer que el universo estaba a nuestro favor; ése fue nuestro error. 

Sin más que obedecer, tuvimos que decir adiós, realmente ya era tiempo. 

Y así con un amanecer detrás de nosotros y con una mirada hacia tu alma, tuvimos que partir. 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s